La receta mágica: el entrenamiento funcional

Tanto si eres de los “frikis” del gimnasio como si eres un novato en esto del mundo del fitness, probablemente habrás oído lo que más está de moda en cuanto a entrenamiento. Parece que la palabra “funcional” es lo que predomina para ponerse en forma, tonificar, quemar kcal… Vamos que parece que es la receta mágica que tiene la solución a todos nuestros problemas fitness. Además de que, al hacerle referencia, pareces un entendido de la materia aunque en el fondo ni lo hayas practicado.

Por eso, tanto si ya sabes lo que es como sino, en ONE FITNESS te acercamos un poquito más a este tipo de entrenamiento que está arrasando en los gimnasios y que a nosotros, también nos encanta.

Según su definición estricta, el entrenamiento funcional se basa en movimientos que nos ayuden a desempeñar tareas que sean de utilidad para el usuario. Es decir, un entrenamiento que combina movimientos enfocados a mejorar la vida cotidiana del que lo practica, algo con un propósito.

Es aquel que promete un cuerpo de escultura sin dolor, pues su filosofía se centra en el progreso gradual en la fuerza y resistencia, respetando el movimiento natural del cuerpo. Una forma de entrenar que abandona los pesos pesados y los cuerpos hipermusculados de gimnasio. Es una forma de ejercitarse que ayuda a prevenir lesiones mientras se fortalecen los músculos, se tonifica la silueta y se pone el cuerpo en forma acorde a la naturaleza y genética.

Las máquinas del gimnasio desaparecen y se abandona el concepto de trabajo muscular aislado buscando un entrenamiento completo involucrando activamente varios grupos musculares en la misma sesión.

CARACTERÍSTICAS DE ENTRENAMIENTO FUNCIONAL

  • Entrenamiento equilibrado y completo: fuerza, flexibilidad y postura respetando el carácter natural de los movimientos
  • Entrenamiento respetando el axioma de Beevor: “dice que el sistema nervioso central (SNC) no reconoce las acciones musculares de modo analítico; esto es, “razona” por esquemas de movimiento”. Es decir, el axioma de Beevor, no sabe de músculos sino de movimientos, y pone en funcionamiento todos los que sean necesarios para realizarlos.
  • Entrenamiento de las capacidades motrices: fuerza, velocidad, resistencia, agilidad, etc.
  • Entrenamiento de la función tónica antes que fásica:
    • Función tónica: responsable de la tensión muscular en reposo y fijación los segmentos corporales en el espacio.
    • función fásica:aquella capaz de crear movimiento.
  • Entrenamiento de estabilización y potenciación prestando especial atención al core y los músculos de la columna

EL “POWER HOUSE” PILATERO

Al igual que el entrenamiento funcional que explicamos en este artículos, el Pilates es otro método de entrenamiento muy sonado en nuestros días. Y es que ambos se centran en el trabajo de los músculos centrales, lo que se denomina como CORE. Los músculos que forman el torso y el dorso y que componen nuestro CORE o “Power House” (denominado así en Pilates) son los encargados de estabilizar el cuerpo. Los más importantes son:

  • Recto abdominal
  • Transverso del abdomen
  • Abdominales oblicuos: externos e internos
  • Glúteos: mayor, medio y menor
  • Erector de la columna
  • Músculos espinales
  • Flexores de la cadera (psoas-ilíaco)

Al ser el conjunto de músculos que mantienen el equilibrio y la funcionalidad de todo nuestro cuerpo, el correcto desarrollo del mismo implica un mejor desarrollo de la fuerza funcional, una mayor aptitud física y postural, mejoras en el entrenamiento de las extremidades, mejoras en la vida cotidiana, mejores resultados y prevención de lesiones y dolores de espalda.
La forma más eficaz de entrenamiento del core es a través de la inestabilidad. Con superficies inestables se potencia la actividad propioceptiva y neuromuscular proporcionando un incremento de la actividad antagonista. Este entrenamiento se debe combinar con entrenamiento en superficies estables para trabajar también las extremidades.

Para conseguir un buen entrenamiento del core, los materiales más empleados son: el BOSSU y el FIT BALL. Estos materiales proporcionan esa inestabilidad que nos permite centrar nuestro entrenamiento en el centro del cuerpo. Junto con ellos, el entrenamiento funcional emplea también TRX (Entrenamiento en suspensión), que permite utilizar el propio peso corporal y desarrollar la fuerza funcional, flexibilidad y equilibrio, y las KettleBells, que proporcionan peso extra al corporal y se emplean para desarrollar la resistencia cardio-respiratoria, flexibilidad y fuerza funcional.

LA ANATOMÍA EVOLUTIVA

El ser humano tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades que la evolución de la sociedad requiere. En las últimas décadas, la práctica de la actividad física, aparte de incrementarse, ha ido tranformandose. Hace unos años llegaron el Fitness, Aquafitness, las Clases Colectivas Franquiciadas (Body Pump, Spinning, etc), todas dirigidas a universalizar la actividad física y sobretodo promocionando el trabajo aeróbico como base para la mejora global de la salud.

Sin embargo, el entrenamiento había sido abandonado y la fuerza, equilibrio, coordinación, flexibilidad y funcionalidad de los ejercicios quedaron olvidados. Como hago referencia en todo el artículo, el entrenamiento funcional ha resurgido de sus cenizas con fuerzas para traernos el método que defendieron los rusos en los años 20.

En este año, los rusos escribieron una síntesis defendiendo los gestos instintivos que realiza el hombre de forma dinámica y natural responsables de mantener viva y erguida a nuestra especie.

De aquí cogío las ideas Michael Boyle, uno de los entrenadores más importantes a nivel mundial, en los años 80. Completada con los estudios del quinesiólogo y referente mundial en la biomecánica de la columna vertebral, Stuart McGill, Boyle publicó un libro que lo consolidaría como el padre de este método y que, le ha permitido entrenar tanto a la élite deportiva como a los amantes del fitness desde hace más de 25 años con éxito y sin lesiones.

El objetivo principal de Boyle es el entreno del core para una espalda sana, un entrenamiento que garantice salud y el famoso estado fit desde la prevención y el respeto a nuestra constitución física.

Pilates, Entrenamiento funcional y CROSSFIT: el trío más sonado en los gimnasios

Al igual que el entrenamiento funcional, el Crossfit busca el trabajo de todos los músculos en su conjunto y no de forma aislada. Es un sistema pionero de entrenamiento que se basa en tres elementos fundamentales: Ejercicios funcionales, constantemente variados y realizados a alta intensidad. CrossFit actúa sobre la condición física general, es un deporte en sí mismo que comprende tanto el ejercicio como la nutrición en toda su expresión y funcionalidad.

En resumen, el entrenamiento funcional está de moda pero porque es muy recomendable para todos. Independientemente de la preparación física, ayuda a mejorar poco a poco notando los cambios en la forma física y en lo estético. El entrenamiento funcional puede ser tu mejor opción si acabas de iniciarte, si quieres empezar o si eres ya veterano.

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    por DLR Social Media.
   Fotografía por Cristian Ulloa.    © 2016 One Fitness

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